23 ago 2011

Neo-Mexicanismo


Hoy tuve una epifanía...

“Querido Santa Claus,
Quiero que este año mis conciudadanos mexicanos compren en Soriana en vez de Wal-Mart, pero sepan por qué es bueno que Wal-Mart exista en el mercado.
Que conozcan nuestra tierra antes de irse de mochileros por Europa, que apuesten por el turismo nacional y presuman las maravillas que han visto.
Que en sus guardarropas haya Pineda Covalín al igual que Dolce & Gabbana.
Que lean Pedro Páramo previo a la saga de Crepúsculo para que ya no se les tilde de tontos…
…que se informen, que voten, que protesten, que procuren por nuestro país.”

Hoy, por enésima vez, me encuentro sentada, pierna cruzada, ceño fruncido, en la terminal 2 de Cd. De México esperando que Aeroméxico de luz verde a mi avión ya demorado 1 hora, antes que acabe yo mentándole la madre a alguien, ya sea a la tripulación, al vecino o al lector de este blog a través de esta historia.

He dado muchas vueltas al tema, ya que mis últimos 10 vuelos han estado atrasados, y caí en la conclusión que la pérdida de enfoque en el cliente y el mal servicio son consecuencia directa de la falta de competencia en la industria del transporte aéreo para el segmento que atiende esta aerolínea.

El declive económico aunado a nuestra costumbre proteccionista no puede ser más que obra de nuestro gran espíritu sarcástico. En vez de promover la libre competencia en un mercado saturado, hacemos más ricos a los ricos y nos ensartamos en este ballet cómico-trágico que se llama monopolización.

Tengo la impresión que si desde niños jugáramos más aquel juego de mesa (Av. Telmex, Av. Pemex, CFE, arca comunal…y a la cárcel) en vez de seguir jugando a las escondidas, la probabilidad que todos entendamos el panorama general de nuestro país aumentaría, y quizás así y solo así decidamos ir a votar en tiempo de elecciones en vez de botar el futuro a la basura por abstención.

El PAN que irónicamente genera hambre, el PRI que ya no reacciona, y el PRD que de democracia no puede hablar…a eso se ha orillado nuestra política populista (en sentido peyorativo) con matices corporativistas: todo se pretende privatizar de tal manera que al final quede siempre en manos de los conglomerados de políticos corruptos y sus alianzas a ciertas empresas con el fin de crear una mayor disparidad entre las clases sociales en el país.

El neo-mexicanismo debería ser algo como el neoclasicismo donde exista cierta estética en la morfología de las pirámides sociales, gubernamentales…pero donde todas sus partes sean prácticas y funcionales…donde no se tenga miedo a adoptar lo extranjero y hacerlo propio.

En vez de defender esa actitud ciegamente pseudo-patriótica, deberíamos demostrar identidad pero siempre con apertura, promover nuestra cultura mientras damos bienvenida a un mundo ya globalizado, ponernos todas las marcas pero tener tatuada nuestra camiseta, ser un zurdo testarudo con tendencias ambidiestras.

Verde, blanco y… ¿ya es Nochebuena?

9 jul 2011

Criticismo

 
Hoy tuve una epifanía…

Terminando mi café cargado de 3 balas (3 shots de espresso) ya que yo no juego a la ruleta rusa (eso es de cobardes), mi mente, muy probablemente afectada de tal cantidad de cafeína, empezó a correr precipitadamente como queriendo con total seguridad ganar la carrera de 200 metros.

Empezó confundiéndome al preguntarme: ¿Por qué elegimos creer en lo que creemos? ¿Es realmente una elección o una situación aprendida? (¡Oh sí! Culpemos a la naturaleza del hombre)

Quizás la falta de tolerancia que nos orilla a criticar las conductas humanas diferentes a las nuestras sea una reacción natural causada por la inercia de nuestro subconsciente.

Una vez me dijeron: Critica pero descubre primero. Critica pero infórmate de tal manera que tus torpes palabras no se topen con la Esfinge de Tebas y tu existencia sea disuelta en lo desconocido…y pobre de ti cuando te encuentres flotando en esa nada de tu ignorancia.

A diario oigo ataques, burlas, referencias sarcásticas hacia todo (móvil o estacionario), sin distinción, sin culpa, y sobre todo sin pensarlo dos veces. Tal murmullo ensordecedor me empuja al borde de la desesperación.

Sí, lo razonable sería decir que es una revelación cultural completamente normal en nuestra sociedad medio podrida, medio con ganas de alcanzar, siquiera con las yemas de los dedos, esa “mejor realidad” texturizada que existía hasta hace poco.

Permítanme dejarlos en fricción con el beneficio de la duda y emprender en un viaje con distintas paradas. Qué tal si lo llamamos “El Crucero del Barman” (célebre personaje que tiene la capacidad de combinar bebidas de acuerdo a su posible post-sabor y la graduación deseada para elaborar cócteles mágicos que nos hacen hacer lo impensable).

Es entonces que propongo pongan su existencia en mi vaso mezclador por unos minutos más.

Au contraire, como diría Voltaire, en palabras de justo versus razonable, la injusticia social de la que somos partícipes a diario es quizás un manifiesto de la falta de educación, un primer síntoma del cáncer que crece en el núcleo de nuestra sociedad. Por otro lado, eso no justifica la falta de interés que existe dentro de cada uno de nosotros al reprimir nuestros deseos altruistas y esconderlos detrás de un “todo el mundo lo hace, por qué yo no”.

Constantemente llamo al despertar. Constantemente, y espero no en vano, pongo mis esperanzas en manos de todos ustedes, gente con poder incomprendido, gente que nació con la palabra “Independencia” tatuada detrás de sus rostros, gente de valor.

No emulemos el pasado, tomémoslo como experiencia irrepetible. No imitemos conductas, propongamos mejoras todo el tiempo. No critiquemos, aprendamos de la diversidad, sobre todo de la nuestra.

¿Qué mal artículo o nos quedamos pensando?